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El cuaderno

Cinco trucos de chapas que se aprenden en diez minutos

Todas las versiones del fútbol de mesa — las chapas españolas, los botones brasileños, el Tipp-Kick alemán, el Subbuteo inglés — comparten la misma física, lo que significa que las mismas cinco técnicas valen para todas. Ninguna necesita más de diez minutos para cogerle el punto.

1 · El efecto

Golpea la ficha descentrada en vez de en el medio. Gira mientras desliza, y una ficha que gira se curva. Golpea el lado izquierdo para que se curve a la derecha, y al revés. Es el truco que convierte un tiro tapado en gol, y el primero que merece la pena practicar porque todo lo demás se construye sobre la misma idea.

2 · El rebote en banda

Apunta a la pared lateral — o al borde de la mesa, o a un libro puesto de canto — y deja que la ficha vuelva en ángulo. Los principiantes solo tiran en línea recta. En cuanto un niño se da cuenta de que las paredes son parte del campo, el juego se le hace el doble de grande.

La regla es la misma que en el billar: sale con el ángulo espejo del que entra.

3 · El pase de tres toques

En vez de un tirazo desde lejos, lleva el balón con tres toques suaves y tira desde cerca. Parece más lento y gana más, porque un toque suave es mucho más preciso que uno fuerte y cada metro de más es una oportunidad de fallar.

Una ficha de portero cubriendo la portería en un campo de mesa

4 · El tiro raso

Golpea bajo y plano, en la base de la ficha y no arriba. El tiro se queda pegado al suelo y va recto y rápido. Un golpe alto que levanta la ficha es espectacular y cae en cualquier parte.

Con chapas, esta es la diferencia entre una que va dando saltos y una que corre limpia.

5 · La barrera

Este es defensivo, y el más difícil de aceptar para un niño porque no es divertido de practicar. En vez de perseguir el balón, coloca una de tus fichas entre el balón y tu portería y déjala ahí. La mayoría de los goles a nivel principiante entran por un hueco vacío, no superando a un defensa.

Pídele a un niño que juegue un partido entero solo defendiendo: protestará, y ganará el siguiente.

Cómo entrenar sin jugar un partido

Pon un objetivo — un vaso tumbado, el hueco entre dos libros — y tira veinte veces. Veinte. Después cambia de superficie y tira otras veinte. Esa es toda la rutina, y funciona mejor que jugar partidos, porque en un partido solo hay un puñado de tiros que importen.

Si quieres un sitio donde practicar sin montar nada, Toy Soccer Cup va en el navegador y cada campo tiene un rozamiento distinto, que es una forma rápida de notar cuánto cambia la superficie cada uno de estos cinco.