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El cuaderno

Futbolín de segunda mano: el problema casi nunca es la mesa, es la sala

Un futbolín de segunda mano es de las mejores compras que se pueden hacer: son muebles que duran décadas, no se devalúan por moda y casi todo lo que se rompe tiene recambio. El problema es otro, y llega después de pagar.

⭐ Lo que nadie mide antes de ir a verlo

Las tiendas anuncian como «medida estándar» unos 76,2 × 142,24 × 91 cm. Esas cifras tan raras tienen una explicación: son 30 × 56 × 36 pulgadas convertidas. Es la medida americana.

⚠️ El futbolín profesional español es bastante más grande. Y ahí está la trampa de la segunda mano, porque la mayoría de las mesas de bar que se venden por aquí son de fabricantes españoles:

MesaMedidasHueco recomendado
«Estándar» (medida americana)142 × 76 × 91 cm≈ 300 × 250 cm
Tsunami160 × 100 cm
VAL165 × 95 × 90 cm
Sánchez Sierra180 × 160 cm220 × 200 cm
Infantil≈ 120 × 60 cm

La cuenta que hay que hacer no es la de la mesa: es la mesa más el espacio para las barras y para dos personas por lado. Las barras salen medio metro por cada costado cuando se tira. Un futbolín de 180 cm en una habitación de 250 no se puede jugar: se puede mirar.

Antes de contestar al anuncio, coge la cinta métrica y marca el rectángulo en el suelo con cinta de pintor. Si no puedes andar alrededor, ya sabes la respuesta.

📖 Sobre por qué ningún fabricante da la misma cifra —y por qué «medida oficial» no significa nada en este mundo— lo explicamos en el campo del futbolín.

Futbolín antiguo de bar visto de lado

Qué revisar antes de pagar, por orden

De más caro de arreglar a más barato. Si falla algo de los tres primeros, negocia fuerte o vete:

  • 1. El tablero. Pasa la mano por toda la superficie y mira a contraluz. Busca hinchazón en los bordes y en las esquinas: es humedad, y no tiene arreglo bueno. Un tablero abombado desvía la bola siempre hacia el mismo lado.
  • 2. Las barras. Hazlas girar una a una y míralas de canto. Una barra torcida se nota al girar: sube y baja. También cuesta encontrarlas del diámetro exacto de una mesa antigua.
  • 3. Los rodamientos. Empuja cada barra y suéltala. Debe deslizar sola un poco y parar suave. Si raspa, si chirría o si va a tirones, hay que cambiarlos — se hace, pero son ocho barras.
  • 4. Los muñecos. Mira si son de metal fundido o de plástico inyectado, y si están todos. Los de metal se reponen peor, pero duran para siempre.
  • 5. Las empuñaduras y los tacos de goma. Es lo que peor envejece y lo más barato de cambiar. Que estén feas no es motivo para descartar una mesa.

La pregunta que decide la compra: ¿hay repuestos?

Antes de cerrar el trato, busca la marca y el modelo. Si el fabricante sigue vivo y vende recambios, cualquier defecto es negociable. Si es una mesa de un taller que cerró hace veinte años, lo que compras es lo que ves, para siempre.

Las marcas españolas que más aparecen en el mercado de ocasión —Rem, Ligalin, Presas, Agustín Navarro, Sam, Linares, Tsunami, Deportin— tienen recorridos muy distintos en esto. Preguntar por el recambio de una barra antes de pagar cuesta un mensaje y ahorra disgustos.

Qué significa «profesional» de verdad

La palabra se usa en todos los anuncios, así que conviene saber qué mirar:

  • Barras huecas o macizas. Las huecas son más ligeras y se mueven más rápido; las macizas dan más control y pegan más fuerte. Ninguna es mejor: son dos escuelas. Lo que no vale es una barra fina que se dobla.
  • Rodamientos de verdad, no plástico contra plástico. Es la diferencia entre una mesa de bar y una de bazar.
  • Jugadores de metal fundido, equilibrados. Una mesa profesional como el REM PRO los lleva así, con barras de acero cromado.
  • Peso. Una mesa profesional pesa. Si entre dos la movéis con facilidad, no lo es.

De bar, antiguo o de particular: tres compras distintas

  • De bar: son las mejores mesas y las más castigadas. Han jugado miles de partidas, pero están hechas para eso. Suelen traer monedero — que se puede anular.
  • Antiguo: si buscas una mesa de los años setenta u ochenta, el valor está en el mueble. Asume que habrá que cambiar barras, gomas y empuñaduras, y presupuéstalo.
  • De particular: normalmente mesas de casa, poco jugadas, y ahí el riesgo es el contrario — humedad de garaje o de trastero. Pregunta siempre dónde ha estado guardada.

Fuentes

Las medidas por modelo y el hueco recomendado están tomadas de la comparativa de medidas de futbolín de Recreativos Canillas. Las características del REM PRO, de la ficha del fabricante.

Y si lo que buscas es una mesa nueva y pequeña para niños, la cuenta de la altura está hecha con las tablas de la OMS en futbolín para niños.

Antes de mover 90 kilos

Comprar de segunda mano tiene una ventaja enorme: puedes probar la mesa antes de pagarla. Úsala. Juega diez minutos, tira desde las dos porterías y fíjate en si la bola siempre se va al mismo sitio.

Y si todavía no tienes claro que el futbolín sea lo tuyo, hay una forma gratuita de comprobarlo: Toy Soccer Cup se juega en el navegador, sin instalar nada.

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